10 noviembre 2014


soñé que era una isla
mi cuerpo, mi mente
un lugar de paso
muy difícil de evitar
y eran mis manos
un accidente geográfico
de costa escarpada.
soñé que era ruina
en toda mi extensión.

no puedo dormir,
tengo atravesada en el pecho
una sucesión de palabras,
algún recuerdo errante: 
fueron tantos aquellos años
de insomnio adolescente
y tinta fluida.
culpables el amor, la tristeza,
el amor.

soñé y me disculpé
ante tu desvelo
por mi llanto sonoro 
a la madrugada.
observé la levedad,
el dulce morir de la noche y,
algo más tarde, quizás
el farragoso despertar
de la mañana próxima.

no puedo dormir,
tengo una incertidumbre
repentinamente florecida 
en el pecho,
un sinvivir por lo acaecido.
soñé que era una isla, 
acaso islote, qué más da.
un tosco pedrusco
de borde afilado.

soñé y no puedo dormir,
pues parecen mis ojos ligados
a las hoscas noches de otrora
que ya suponía remotas.












10 julio 2014




hay algo de muerte en su beso, que confiado me aguarda. 
la muerte siempre sabe a dónde va. 
hay algo de muerte en su caricia, que averigua sigilosa mi espalda. 
la muerte siempre sabe a dónde va.

no obstante, prefiero el caos de su beso sobre mi beso,
a la calma asintomática de las mañanas que ahora nos preceden.
a esta incesante retahíla recalibrando su caricia plural
ahora hacinada a la espera en mi espigón.

la seguridad que la muerte de su beso
asevera paulatina,
o la incertidumbre de una muerte oportunista.

prefiero extinguirme con su beso, 
una caricia mortal.











22 junio 2014




El conformismo es un paso certero hacia la mediocridad.



































11 abril 2014




tal vez, la herrumbre 
debería advertirme de aquellos años rocosos
ya tan lejanos
y este humo sereno,
de las brasas al fin extintas

que lo idóneo, presumiblemente
y dada la situación,
habría sido revocar los desperfectos,
tomar acción ante la presente calma
y seguir otros senderos mejor avenidos

pero no es fácil no elegir el camino escarpado
al que me invita la introspección
cuando me rebasa esta necesidad imperiosa de salir
de mí misma
y asomarme, desde fuera hacia dentro
tomar nota de las proyecciones de mi mente que,
a excepción de legítimas,
podrían ser cualquier otra cosa
y encontrar, quizás
algún pensamiento sesgado
o una idea errante
y escribir atropelladamente acerca de ello

pues supone, para mí, la catarsis definitiva



















17 febrero 2014




tus manos, que calman mi llanto 
cosecha de algún recuerdo taciturno aleatorio
e inoportuno
son una cálida extensión de ti 
que se desliza por toda esta cordillera
buscando con urgencia la cumbre 
de mis pechos
son ese gesto de aspaviento nervioso
la antesala temida de una triste noticia
pero también la caricia que responde
a dicha tormenta acaecida anterior
ya sea de magnitud desmedida

tus manos,
tan jóvenes
curtidas de experiencias
un poco deformes por golpes y heridas
bien me acunan mullidas y sedosas
o bien me empujan trémulas
intentando alejar el peligro
inminente
de hacer sangrar una herida en el mar
de tus ojos lagrimosos
donde el carroñero es mi desastre devastador 
y tu fragilidad acrisolada la carroña

pero, de todas
admiro las que más tus manos manifiestas
cuando ensanchas el pecho decidido
y colocas la mejilla valiente
libre de pavor
ante cualquier símil alzada
amenazadora
que quiera acallar tu palabra

y aún más, agradezco tu mano paliativa
que me cobija cada invierno
para mi tranquilidad
a sabiendas de que comprende este escribir
desordenado, este pelo alborotado
y este cuerpo cansado, desvalido
porque se limita a sujetar un cigarro entre sus dedos
a reposar atenta
impaciente
a que desvirgue algún papel en blanco
dibujando flores 
tratando de invocar la primavera

y es por eso que
si hay manos capaz de sostener tanta tristeza primitiva
es tanta la fortuna
que, agradecida, he de enlazar a ellas las mías y procurar no soltarme jamás














23 enero 2014




sois un campo repleto de flores queriendo rendir pleitesía a la primavera,
mostrándoos espléndidas al canto tibio de los pájaros, exponiéndoos a
una suave brisa que os acaricie y disperse. intentando sobresalir entre
vuestro ramal, queréis ser flores exclusivas, queréis ser fruto en flor,
incluso arboleda. os aconsejo, si podéis, ser pájaro, espiga o azucena.
da igual. lo que realmente importa es que nunca, nunca,
nunca seáis hojarasca.





























13 enero 2014




leer sobre la tristeza con ella delante
es encontrarse ante un conflicto de emociones contrarias.

















02 enero 2014



tengo una tristeza tan estirada
tan políticamente correcta
y vestida de limpio.
mira qué costura tan perfecta, 
qué bien definida.
y qué guapa los domingos.